El photocall: de la ignorancia al éxito

Al principio, nadie sabía lo que significaba esa palabra desconocida que todos pronunciaban, ¿fotocol?. Así tal cual, como sonaba; pero, poco a poco aprendieron a escribirla, después la fueron viendo como algo normal y hoy en día, no se concibe un evento donde no haya uno. Sí, se trata del photocall.

Esa pared móvil de diferentes tamaños que da información acerca de un evento determinado y tantas veces se ha usado en grandes citas con famosos. Antes solo se veía en las entradas de las discotecas o los eventos relacionados con el mundo de la moda, del cine o del espectáculo. Era la herramienta perfecta para hacer publicidad de los grandes patrocinadores de marcas y eventos. Para eso fueron creados, para usar con posterioridad sus fotos en un marketing visual.

Al principio, resultaba un elemento bastante caro y solo al alcance de quienes realmente le iban a sacar un rendimiento publicitario; pero con el paso del tiempo, esto ha ido cambiando hacia un uso más extendido y una gran competitividad y facilidad a la hora de conseguir un photocall propio, económico y personalizado.

Que levante la mano quien no haya sido invitado a una boda, un cumpleaños, una despedida de soltero, una jubilación, una comunión... y no se haya topado con un photocall. Están a la orden del día, no se concibe un evento sin ellos y ya son un elemento indispensable en cualquier fiesta. Photocall boda, photocall cumpleaños, photocall navidad... La imaginación no tiene límites y en cualquier evento, por pequeño que sea, tiene cabida uno.

En una fecha tan señalada como el día de tu boda o tu cumpleaños, cada detalle es importante y todo debe estar cuidado con mimo y máxima atención. Igual de importante que el catering, la decoración o el vestuario para ese día, lo es el photocall. Ya no son sólo las celebrities quienes emplean el photocol para inmortalizar momentos especiales en celebraciones o eventos, sino también novios o cumpleañeros.

Ese lugar donde los asistentes se hacen fotos para inmortalizar grandes momentos para el recuerdo. Suelen ser pequeños sets o espacios, arropados con una decoración concreta, a veces con flores, luces, textos...

Para muchos invitados será el lugar donde se tomen las instantáneas más recordadas y virales del día, ya que probablemente esas fotos acaben rápidamente en redes sociales, con lo que se convertirán en la imagen pública más inmediata del evento. Se vive de lleno en una era tecnológica en la cual las fotografías toman cada vez un papel más importante. Además de la tradicional función de constituir una ventana al pasado y de mantener vivos algunos recuerdos, las fotos son escaparate en redes sociales y, para muchos, una forma de expresarse y mostrar sus emociones a través de ellas.

Mucho dista de la típica fotografía familiar de poses rectas y sonrisa forzada. Hoy día se usa más la imaginación y al fotógrafo que todo el mundo lleva dentro.

Personalizar el photocall

Una forma de contar con un photocall que se ajuste a las necesidades de un día tan especial es personalizarlo. Es decir, adaptarlo al tipo de boda, cumpleaños o evento que se vaya a celebrar, al carácter de los novios, la decoración, tonalidad del evento o temática principal.

La personalización de photocalls es una tendencia al alza y una forma original y divertida de darle un toque de distinción y también de originalidad al evento. Existen muchas formas de personalizarlo para sorprender a los invitados, ¡te contamos algunas!

Vintage: es muy frecuente que el photocall adopte una estética vintage con un photocall impreso rodeado de muebles antiguos, mesillas de noche con lamparitas, flores e incluso un sofá antiguo donde poder hacerse las fotos.

Romántico: una estética que siempre está en auge es la romántica. Imágenes, textos y atrezzo que conviertan las fotos de los invitados en un arrebato de romanticismo.

Histórico: tematizar el photocall en una época histórica concreta es una tendencia muy habitual. Es frecuente situarlo en la Edad Media, por su mezcla de estética romántica y aguerrida, pero también se sitúan en momentos como la Antigüedad Clásica o la Belle Epoque.

Series de televisión o cine: Las películas y las series de televisión son motivos muy habituales en la personalización de eventos como bodas o cumpleaños. Y aquí entra en juego los gustos de los novios y sus preferencias. Por ejemplo, la película Dirty Dancing es un hilo conductor muy común en los bailes nupciales y en los photocalls, pero también otras como La Guerra de las Galaxias o Harry Potter. Y en cuestión de series televisivas, los títulos como Juego de Tronos se llevan la palma.

Aficiones: Si los novios tienen alguna afición concreta, es habitual que sobre esa se personalice el evento, y con ella el photocall. Por ejemplo, si son moteros, la estética motera estará presente. Y si son seguidores de un equipo de fútbol, los colores y símbolos de su equipo del alma dominarán la escena. Surfistas, skaters... Como se puede ver, la elección del photocall no es trivial. Puede conseguir que la boda tenga un plus de diversión y que la imagen que proyecte sea más divertida y original.



Imágenes cargadas de emociones

En las bodas se ha convertido en algo fundamental. El momento photocall puede suponer una herramienta muy útil para entretener a los invitados, mientras los novios están realizándose las fotografías después de la boda, antes de que lleguen al convite y luego durante el baile, ya acompañados por los novios.

Existen numerosos diseños predefinidos para este tipo de eventos en concreto. Aunque, claro está, el toque final siempre lo deben poner los novios. El photocall ha de ser tan personal como éstos deseen. Deberán decidir tanto los colores como las formas, la temática, los elementos para añadir y los posibles mensajes.

Entre los que se pueden añadir, obviamente, existen infinidad de opciones: los nombres de los novios, una fecha señalada, una frase romántica o tal vez divertida, en español, en inglés... Las posibilidades resultan infinitas y el resultado en las fotografías torna excelente ya que son naturales y espontáneas. Los posados, si los hay, serán igualmente chistosos y, cuanto menos, ocurrentes.

También en los aniversarios el photocall desempeña un papel fundamental. El photocall de cumpleaños es una de las atracciones para grandes y pequeños que más divertirán a todos los invitados. En las fiestas infantiles, sobre todo si son temáticas, ayudarán a ambientar y completar la decoración. Una gran idea para fiestas de disfraces es personalizar el photocall para que los invitados puedan hacerse fotografías sobre el fondo personalizado: una selva, Egipto, un castillo encantado..

Para niños y adultos, el photocall conseguirá distinguir tu fiesta de todas las demás, darle un toque único y personal, que hará las delicias de todos los invitados. No importa si el cumpleaños se corresponde con una fiesta infantil o si, por el contrario, el anfitrión cuenta ya con unos cuantos añitos. Tanto niños como mayores se lo pasarán en grande posando junto a familiares y amigos ante la cámara y mostrando su faceta más cómica.

En este caso, como resulta evidente, también se podrán decidir tanto la temática del fotocol como los colores o el diseño. Para estas ocasiones existen tanto diseños predefinidos como la opción personalizada. Con el photocall, recordaréis el cumpleaños con la misma sonrisa con la que se vivió en su momento.

Las fotografías resultantes son las preferidas para la mayoría de los asistentes, dejando a un lado las fotografías formales que marca el protocolo, una vez comienza el photocall de boda o photocall de cumpleaños, los asistentes pueden ser más naturales, espontáneos y bromistas.

Sin duda, se trata de unas fotografías que reflejan fielmente el cariño de los familiares y amigos y el momento tan feliz y alegre que están viviendo. Fotos con los novios, los grupos de amigos, las distintas generaciones... un recuerdo inolvidable en el que todos querrán participar.

Suelen ir acompañados de un álbum fotográfico donde colocar las instantáneas y firmar, en el caso de utilizar un fotomatón o una cámara Polaroid que imprime las imágenes en el momento. También es muy común, casi obligatorio, acompañarlo con una mesa auxiliar con disfraces y atrezzos como pelucas, gafas estrambóticas, gorros y cualquier complemento que se adecue a la temática del photocall.

Dar rienda suelta a nuestra imaginación y conseguir la foto más llamativa de la noche será un continuo desafío. Los anfitriones se llevarán un maravilloso recuerdo en el que participarán todos los invitados que, con su presencia y cariño, harán de la celebración uno de los días más importantes de sus vidas.

No lo dudes, consulta con nuestro equipo cualquier duda para personalizar tu photocall. Elige entre nuestros diseños predeterminados y personalízalos con el nombre de los protagonistas o fecha, o bien, envíanos tu propio diseño personalizado.

Convierte en protagonistas a todos los invitados y consigue recuerdos que nunca olvidarán gracias a las imágenes que tendréis de recuerdo. Descubre el fascinante mundo de este elemento decorativo que invita a participar, unirse, a compartir y que eleva el intercambio generacional más allá de compartir mesa.

El photocall te ayudará a personalizar cada detalle, cada momento para que sea único, ¡que de comienzo la fiesta!